Investigación Ejercicio 27 de julio de 2026
Pippas et al. (2026)

Terapia de ejercicio para el dolor en la ingle: ¿Existen protocolos de tratamiento estandarizados? Una revisión de alcance

Terapia de ejercicio para el dolor en la ingle (1)

Esta revisión de alcance ha mapeado la evidencia actual sobre la terapia con ejercicio para el manejo del dolor inguinal

Usando la Consensus on Exercise Reporting Template (CERT) y el Framework for Reporting Exercise Details (FRED), este estudio identificó limitaciones sustanciales en la calidad del informe de las intervenciones de ejercicio dentro de la literatura

Estos hallazgos ponen de relieve importantes retos metodológicos en la investigación musculoesquelética y reclaman una mayor transparencia y estandarización al diseñar y comunicar intervenciones basadas en ejercicio

Introducción

La terapia de ejercicio se utiliza ampliamente y, de forma constante, ha mostrado beneficios para reducir el dolor y favorecer el regreso al deporte en atletas con dolor en la ingle. Sin embargo, como se comentó en una revisión anterior de Physiotutors, el tipo concreto de ejercicio puede ser menos importante de lo que se pensaba al diseñar los programas de rehabilitación para el pinzamiento femoroacetabular (FAI), una causa frecuente de dolor en la ingle. Ese ensayo controlado aleatorizado encontró que tanto los programas de fortalecimiento como los de estiramientos orientados lograron mejoras similares en la calidad de vida relacionada con la cadera tras seis meses. Aunque el grupo de fortalecimiento experimentó una mayor reducción del dolor, estos resultados necesitan confirmación adicional. Una limitación que señalamos en nuestra revisión previa fue que el programa de fortalecimiento no estaba lo bastante individualizado como para abordar las alteraciones específicas de cada paciente, lo que podría reducir la efectividad de la intervención. A partir de estos hallazgos, el presente artículo evalúa la calidad de la evidencia disponible sobre la terapia de ejercicio para el dolor en la ingle y ofrece una visión completa de las características del ejercicio utilizadas en la literatura publicada.

 

Métodos

Este artículo es una revisión de alcance. Se llevó a cabo una estrategia de investigación completa y sistemática en una base de datos médica. 

Criterios de elegibilidad 

La revisión incluyó estudios experimentales, cuasiexperimentales y observacionales que investigaban la rehabilitación basada en ejercicio en atletas aficionados o profesionales adultos (≥18 años) con dolor inguinal relacionado con el deporte de larga evolución (≥6 semanas). Los participantes incluidos presentaban el dolor inguinal clasificado como relacionado con el aductor, la sínfisis púbica, la región inguinal o el iliopsoas. Se incluyeron estudios que evaluaban la terapia de ejercicio para el dolor inguinal por sí sola o combinada con tratamientos pasivos (p. ej., terapia de ondas de choque, infiltraciones, acupuntura o medicación). Se excluyeron los estudios centrados en otras causas de dolor inguinal, como la artrosis de cadera o las fracturas, así como artículos previos de revisión.

Recogida y síntesis de la evidencia

Los datos se extrajeron mediante una herramienta estandarizada basada en el Consensus on Exercise Reporting Template (CERT) y el Framework for Reporting Exercise Dosage (FRED). 

El CERT es una lista de comprobación de 19 ítems que evalúa la exhaustividad de la información sobre el protocolo de ejercicio, incluyendo la descripción del ejercicio, la dosificación, la progresión, la individualización, la supervisión, la adherencia y la fidelidad de la intervención. El FRED es una lista de comprobación de 13 ítems que se centra en características de la dosificación del ejercicio, como el objetivo anatómico, la duración de la contracción, los periodos de descanso y el rango de movimiento. Cada ítem se puntuó con 1 cuando se informaba y con 0 cuando no se informaba, lo que permite calcular puntuaciones medias, desviaciones estándar y porcentajes de reporte entre estudios. Con base en investigaciones previas, las puntuaciones del CERT se clasificaron como de alta calidad (≥75% de los ítems reportados), calidad moderada (60–74%) o calidad baja (<60%). No se aplicó ninguna clasificación de calidad a las puntuaciones del FRED porque esta herramienta no está validada y no proporciona criterios de puntuación establecidos.

Los resultados se sintetizaron en cinco categorías:

  • Características basales: tipo de deporte, sexo, nivel atlético y localización de la lesión.
  • Registro del ejercicio: descripción del ejercicio, músculos diana, tipo de contracción, rango de movimiento, dosificación del ejercicio (carga, repeticiones, frecuencia), indicaciones sobre el dolor y criterios de progresión.
  • Entrenamiento funcional: progresión para correr, criterios de retorno a la carrera y ejercicios específicos para el deporte o la función.
  • Entrega del ejercicio: entorno de tratamiento, equipo, supervisión y adherencia.
  • Resultados: criterios de vuelta al deporte (RTS) y su timing, dolor, fuerza y otras medidas de resultados clínicos.

 

Resultados

La búsqueda bibliográfica identificó 20.253 registros, de los cuales 22 estudios cumplieron los criterios de elegibilidad y se incluyeron para la extracción y el análisis de datos. Se consideraron como un solo estudio cuatro estudios procedentes del mismo grupo de investigación y que utilizaban el mismo protocolo de rehabilitación, para la evaluación de la calidad del informe de la intervención y el análisis del contenido del ejercicio.

terapia de ejercicio para el dolor inguinal
De: Pippas et al., JOSPT (2026)

 

En cuanto a las características de los participantes, los estudios incluidos contaron con 855 atletas, con una participación mayoritariamente masculina. Los deportes más representados fueron el fútbol, la carrera, el hockey y el rugby, con atletas que iban desde niveles recreativos hasta élite/profesional. Las diagnósticos de dolor en la ingle se clasificaron principalmente como dolor relacionado con el aductor y con la región púbica, seguidos por presentaciones relacionadas con la ingle, el iliopsoas y otras relacionadas con la cadera.

terapia de ejercicio para el dolor inguinal
De: Pippas et al., JOSPT (2026)

 

terapia de ejercicio para el dolor inguinal
De: Pippas et al., JOSPT (2026)

 

La calidad de la terapia con ejercicio para el dolor inguinal, en lo que respecta a su informe, fue en general limitada. Basándose en la lista de comprobación CERT, la puntuación media de la calidad de la notificación fue de 7,7/19 ítems, mientras que la puntuación media FRED fue de 3,7/13 ítems. Ningún estudio alcanzó una alta calidad de notificación según los criterios de CERT; 3 estudios se clasificaron como de calidad moderada, mientras que la mayoría (16 estudios) se clasificaron como de calidad baja. Los ítems de CERT notificados de forma más consistente fueron si los ejercicios eran generales o individualizados, el entorno de realización del ejercicio y la presencia de componentes que no eran de ejercicio. Los ítems menos notificados incluyeron la descripción del ejercicio, la evaluación de la adherencia/fidelidad y los criterios para determinar el nivel inicial.

terapia de ejercicio para el dolor inguinal
De: Pippas et al., JOSPT (2026)

 

terapia de ejercicio para el dolor inguinal
De: Pippas et al., JOSPT (2026)

 

Terapia de ejercicio para el dolor en la ingle suele incluir fortalecimiento general, estabilidad del core, entrenamiento del equilibrio y ejercicios de fortalecimiento de las extremidades inferiores. Los ejercicios específicos se centraban con frecuencia en los aductores de cadera, los flexores de cadera, los músculos abdominales, los abductores de cadera y la musculatura del tronco. Se utilizaron distintos tipos de contracción, y muchos estudios incorporaron ejercicios isométricos, concéntricos y excéntricos. Sin embargo, la descripción detallada de la dosis del ejercicio, los criterios de progresión y las estrategias de seguimiento del dolor fue inconsistente.

El entrenamiento funcional se incluyó en 16 estudios, y la mayoría de los programas incorporaban ejercicios específicos de deporte, como drills de cambio de dirección, ejercicios con balón, entrenamiento de agilidad, progresión de carrera y ejercicios de técnica. También se comunicaron con frecuencia actividades generales de acondicionamiento (p. ej., ciclismo, natación, remo, caminar) y ejercicios pliométricos.

En esta revisión no se incluyeron tablas detalladas con los objetivos anatómicos, el rango de movimiento, los tipos de contracción, la progresión del ejercicio y los componentes del entrenamiento funcional, pero están disponibles en el artículo original de acceso libre.

 

Preguntas y reflexiones

Los resultados de esta revisión de alcance siguen siendo en gran medida inconcluyentes porque la evidencia disponible sobre la terapia con ejercicio para el dolor inguinal en general es de mala calidad en cuanto a la forma de reportarla. La mayoría de los estudios incluidos se clasificaron como de baja calidad según la lista de comprobación CERT, lo que limita la capacidad para identificar qué parámetros del ejercicio son más eficaces. En consecuencia, no se pueden hacer, por ahora, recomendaciones basadas en la evidencia sobre la pauta de ejercicio óptima para el dolor inguinal. Aun así, esta revisión aporta una visión útil de la literatura existente y pone de relieve una brecha importante en la evidencia. Los futuros estudios deberían adoptar estándares de informe más rigurosos, como los marcos CERT y FRED, para mejorar la reproducibilidad y permitir comparaciones significativas entre protocolos de rehabilitación.

A falta de evidencia que respalde parámetros concretos de ejercicio, los/las clínicos/as deberían adoptar un enfoque sistemático e individualizado para la prescripción de ejercicio. Cada ejercicio debe tener una justificación clara respondiendo a una pregunta sencilla: ¿Por qué estoy prescribiendo este ejercicio? Los ejercicios seleccionados deben encajar con los objetivos del paciente a corto y largo plazo y apuntar a una finalidad clínica concreta o a un mecanismo fisiológico específico. Los programas de ejercicio deben definir claramente la dosis, la progresión y las respuestas esperadas, además de ofrecer al paciente orientación sobre la técnica adecuada, las compensaciones más habituales y el seguimiento de los síntomas. Además, los/las clínicos/as deberían tener en cuenta que las mejoras pueden deberse no solo al ejercicio en sí, sino también a efectos inespecíficos del tratamiento, como las expectativas del paciente, la alianza terapéutica y la implicación. Por lo tanto, a la hora de diseñar los programas de rehabilitación, hay que considerar las preferencias del paciente junto con la mejor evidencia disponible. En última instancia, la prescripción de ejercicio debe individualizarse según la presentación del paciente, sus alteraciones y sus limitaciones funcionales.

Por fin, estos hallazgos plantean cuestiones más amplias sobre la capacidad de las metodologías de investigación actuales para determinar la efectividad real del tratamiento con ejercicio para el dolor inguinal. Al promediar los efectos del tratamiento entre poblaciones heterogéneas, los ensayos clínicos aleatorizados convencionales pueden ocultar diferencias individuales significativas en la respuesta al tratamiento. Como resultado, las intervenciones que parecen igual de eficaces a nivel de grupo pueden tener efectos marcadamente distintos en pacientes concretos. Estas consideraciones metodológicas—y sus implicaciones para interpretar la investigación sobre ejercicio—se analizan en la sección Talk Nerdy to Me.

 

Háblame de lo que es un "nerd

Uno de los hallazgos principales de esta revisión de alcance es la notable heterogeneidad entre los estudios incluidos. Los participantes diferían en nivel deportivo, duración de los síntomas, presentación clínica y diagnóstico, mientras que las intervenciones de ejercicio variaban considerablemente en su contenido. Esta diversidad puede parecer una limitación importante. Sin embargo, merece la pena recordar que ese es precisamente el propósito de una revisión de alcance: mapear la amplitud de la literatura existente en lugar de determinar la efectividad de una intervención concreta. La revisión refleja con precisión el estado actual de la terapia de ejercicio para el dolor inguinal, un campo caracterizado por una variabilidad considerable y una notificación incompleta.

Más importante aún, estos hallazgos plantean una cuestión metodológica más amplia: ¿el modelo de investigación convencional es adecuado para estudiar la terapia mediante ejercicio? La mayoría de los ensayos clínicos aleatorizados están diseñados para estimar el efecto medio del tratamiento de una intervención. Aunque este enfoque encaja relativamente bien en los estudios farmacológicos, puede resultar menos informativo para la rehabilitación musculoesquelética, donde los pacientes a menudo presentan perfiles clínicos muy heterogéneos. Dos atletas con el mismo diagnóstico de dolor en la ingle pueden diferir de forma considerable en sus estrategias de movimiento, capacidad de los tejidos, carga de entrenamiento, factores psicológicos, recuperación y objetivos personales. Pueden responder al mismo programa de ejercicio mediante mecanismos completamente distintos, incluida la influencia de factores contextuales, o incluso no responder en absoluto. Por tanto, a mayor escala, resultados similares a nivel de grupo pueden ocultar diferencias sustanciales en la respuesta individual al tratamiento.

Los diseños complementarios pueden aportar información que los ensayos tradicionales no pueden. Por ejemplo, las meta-análisis de datos de participantes individuales permiten a los investigadores estudiar modificadores del efecto del tratamiento a través de múltiples estudios; los diseños de ensayos adaptativos pueden reflejar mejor la toma de decisiones clínica al ajustar los tratamientos según la respuesta del paciente; y los grandes registros basados en la práctica pueden ayudar a identificar patrones de recuperación en poblaciones clínicas del mundo real. Del mismo modo, los informes de casos y las series de casos realizados con rigor, aunque ocupan un lugar más bajo en la jerarquía de la evidencia, siguen siendo valiosos para generar hipótesis, describir la razonamiento clínico individualizado y detectar posibles perfiles de respondedores que después podrán evaluarse en estudios más amplios.

Quizá el futuro de la investigación en salud musculoesquelética dependa menos de determinar qué ejercicio es el mejor y más de entender para quién, en qué circunstancias y mediante qué mecanismos un ejercicio concreto resulta más efectivo. Este cambio alejaría la rehabilitación de la búsqueda de protocolos universalmente superiores y la acercaría a un enfoque de rehabilitación de precisión, que refleje mejor la complejidad de la práctica clínica. En última instancia, mejorar la comunicación de las intervenciones mediante marcos como CERT y FRED es un primer paso imprescindible; pero para avanzar en el campo también hacen falta metodologías de investigación capaces de asumir, y no de eliminar, la heterogeneidad entre pacientes.

 

Mensajes para llevar a casa

  • La terapia de ejercicio sigue siendo un pilar de la rehabilitación del dolor inguinal relacionado con el deporte, pero la evidencia actual no respalda que un tipo de ejercicio o una dosis concretos sean universalmente superiores.
  • La mayoría de los estudios disponibles tienen una calidad de reporte de ejercicio deficiente, lo que limita nuestra capacidad para determinar qué parámetros del ejercicio (carga, frecuencia, progresión o tipo de contracción) son los más efectivos.
  • En lugar de centrarse en ejercicios concretos, los profesionales deberían priorizar una justificación clara para la prescripción del ejercicio. Cada ejercicio debe estar orientado a un objetivo clínico relevante y alinearse con los objetivos del deportista, su presentación y sus limitaciones funcionales
  • La selección de ejercicios debe vincularse a los objetivos del paciente, sus limitaciones, las exigencias del deporte y la fase de la rehabilitación, con instrucciones claras sobre la dosis, la progresión, la técnica y el control de los síntomas.
  • Es probable que la investigación futura sea más valiosa cuando mejore la forma en que se informa el ejercicio (p. ej., usando CERT y FRED) y se centre en entender para quién, en qué circunstancias y mediante qué mecanismos determinadas intervenciones de ejercicio resultan más beneficiosas.

 

Referencia

Pippas C, Gioftsos G, Weir A, Karanasios S, Papandreou M, Serner A. Rehabilitación del dolor inguinal de larga evolución en atletas: una revisión de alcance del contenido del ejercicio y la forma en que se informa. J Orthop Sports Phys Ther. julio de 2026;56(7):427-447. doi: 10.2519/jospt.2026.13708. PMID: 42381618.

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